Tocaba hacer un largo viaje por la carretera con más rotondas del mundo, pero esa no era justificación para ir a ver a este tipo tan majo por el módico precio de cero euros. El concierto fue en la cafetería del teatro, con sus pros (sobre todo para los que llegaron pronto) y sus contras (sobre todo para los que llegaron tarde). Eso si, los vídeos me han quedado geniales.
Y fue así como la oscuridad y las tinieblas llegaron al humilde pueblo de Lloseta, de la mano de unos muchachos muy jovencitos que tienen un grupo donde su integrante femenino depende de la novia que tenga uno de ellos, con cadenas en la batería y unos zapatos tan grandes que le impedían pisar sólo un pedal a la vez. También traían un montón de cacharritos y una guitarra eléctrica roñosa que a las 2 o 3 canciones ya tenía la cuarta cuerda rota. Un tipo asombrado comentaba detrás de mi “no se veu un ful… no se veu res”
Me gustaron, me gustaron porque era exactamente lo que me apetecía escuchar ese día. Hay días soleados y felices en los que te apetece escuchar a bishop allen o aberferdy pero ayer tenía día de eso y pilas en la cámara…
Esta vez si (aunque no sin dificultades) pudimos ver a los Rumble Strips. Y la verdad esque así da gusto, es un grupo de esos que vas de mala gana y cansado y sales con ganas de salir de fiesta (lástima que fuera martes). No se puede decir que los chicos no lo sudaron, sobre todo el bajista y el batería. ¡Viva!.
Todo un lujo poder escuchar Brimful of Asha en la prueba de sonido mientras Adela te da la entrada. Los de fonart se lo están currando una barbaridad. Con algo de retraso salió un británico-hindú bastante elegante para presentar su último disco que tiene el brutal nombre de “Judy sucks a lemon for breakfast”, lástima de algunos problemas técnicos. El del sítar era genial pero mi verdadero ídolo es el de los bongos, sobre todo si cobra lo mismo que los demás porque en las canciones que no tenían bongos… ¡¡no hacía nada!! xDDD como mucho tocar la pandereta.
Magnífico concierto en Lloseta para acabar la semana al módico precio de 3 euros. Teloneros, un grupito de casa al que tenía ganas de ver, Son & The Holly Ghost, que se llaman así por la cantidad de instrumentos y pedales que llevan en sus actuaciones. Tenía ganas de escucharlos, están bastante bien, entretenidos para ir abriendo boca.
Y luego llegó el turno del grupo principal. Me he quedado absolutamente asombrado del talento de estas cuatro personas. Normalmente un grupo lo compone una persona que destaca, luego el bajo, por ejemplo, toca el bajo y el batería toca la batería, lo hacen bien, pero este grupo no es así. Hay una especie de líder pero cualquiera de los cuatro podría tener su propio grupo perfectamente. A parte de que se cambiaron los instrumentos, el bajista tenía una calidad con la voz increíble, por no hablar del batería… Una vez acabado el concierto se bajron del escenario por la parte del público y fueron por ahí dando las gracias. El video no es de Lloseta, pero bueno, volvió a haber problemas con la cámara… xDDD